El Informe mundial sobre personal docente, presentado en la USAL, expone la necesidad de relevo generacional
La UNESCO, el Equipo Especial Internacional sobre Docentes para la Educación 2030, la Fundación SM, el Grupo de Investigación sobre Procesos, Espacios y Prácticas Educativas de la Universidad de Salamanca (GIPEP) y la Facultad de Educación han presentado hoy en la USAL el Informe mundial sobre el personal docente, un estudio que supone una llamada urgente a actuar ante la escasez global de docentes y la necesidad de revalorizar la profesión.
En la presentación participaron el profesor José Manuel Muñoz Rodríguez, director del grupo de investigación GIPEP y miembro del Centro de transferencia socioeducativa CETES; el representante de la Fundación SM, José María Ochoa; y el miembro de GIPEP, de CETES y organizador, Gabriel Álvarez-López.
El Informe mundial sobre el personal docente revela que, en Europa y América del Norte, más del 90% de la escasez docente estimada (4,8 millones) se debe al abandono de la profesión debido a la sobrecarga laboral, los bajos salarios y la falta de reconocimiento, con mayores proyecciones de escasez a nivel secundario (3,1 millones).
Este documento también alerta de que más del 20% del profesorado en España trabaja con contratos anuales o de duración determinada. Países como Austria, Rumanía e Italia también tienen este rango en la actualidad. En toda la Unión Europea, el 16% del profesorado trabaja con contratos de un año o menos.
Garantizar la renovación y sostenibilidad educativa en Castilla y León
Otro factor clave, según este Informe, es la necesidad de reforzar el relevo generacional en la docencia. Según datos de la OCDE, en el conjunto de Europa, el profesorado menor de 30 años representa en torno al 12% del total. Esta cifra contrasta con el caso español, donde según el SEIE, el Sistema Estatal de Indicadores de la Educación, los valores actuales descienden hasta aproximadamente el 7%. En Salamanca este porcentaje está por debajo de la media nacional ya que se sitúa en el 4,8% aproximadamente, a tenor de las cifras del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
Castilla y León es la decimoséptima comunidad autónoma de España en porcentaje de docentes menores de 30 años, situándose al final del ranking, por detrás de Navarra, Madrid, La Rioja, Aragón, Cataluña, Baleares, Valencia, Andalucía, Castilla La Mancha, Cantabria, Extremadura, Asturias, Galicia, Canarias, País Vasco o Murcia.
En este sentido, las facultades de Formación del Profesorado y Educación, como la de la Universidad de Salamanca, desempeñan un papel relevante como espacios de preparación, orientación y dinamización en la educación castellanoleonesa.
Al mismo tiempo, según la Estadística del profesorado 2023-2024 del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, más del 46% de los docentes salmantinos supera los 50 años, por encima de la media castellanoleonesa, cuya tasa se sitúa en el 44,5%, y muy por encima de la española, con un 36,9%. Este perfil indica una plantilla madura, con experiencia acumulada, pero también pone de relieve la importancia de garantizar la sostenibilidad futura del sistema educativo y subraya la necesidad de políticas de atracción de talento joven para asegurarla en el ámbito regional.
Radiografía del profesorado en Salamanca y Castilla León
A tenor de los datos de la Estadística del profesorado y otro personal (curso 2023-2024) del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, Castilla y León cuenta con aproximadamente 34.000 docentes en enseñanzas no universitarias.
De ellos, en torno al 80–82% trabaja en centros públicos, mientras que el 18–20% restante lo hace en centros privados y concertados. Esto sitúa a la comunidad en una estructura muy similar a la media nacional, donde predomina claramente la enseñanza pública.
En el caso de la provincia de Salamanca, el número de docentes en centros de educación no universitaria se sitúa en torno a los 5.000, con una distribución también mayoritaria en el sector público, en línea con el patrón autonómico.
Según el Sistema Estatal de Indicadores de la Educación (SEIE 2024), la ratio media en España en las enseñanzas no universitarias es de 11,4 alumnos por profesor, mientras que en Castilla y León se sitúa en torno a 9–10 alumnos por docente. Este dato coloca a la comunidad por debajo de la media nacional, lo que refleja una menor presión demográfica y una mayor dispersión territorial.
En relación con la situación laboral, los datos de esta misma estadística oficial indican que la tasa de interinidad se sitúa en torno al 23% en España, mientras que en Castilla y León desciende aproximadamente al 21% y en Salamanca se mantiene en valores similares o ligeramente inferiores (20–22%), lo que refleja una estructura relativamente estable del profesorado en el ámbito autonómico y provincial dentro del conjunto del sistema educativo.
Por otra parte, y al igual que en el resto de España, es especialmente determinante la falta de profesorado de Matemáticas; también en otras áreas, como Formación Profesional, Latín o Filosofía, es necesario contar con profesorado para impartirlas. Según el último dato del INE, la tasa de graduados en disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en España fue de 2,28 por cada 100 graduados de entre 20 y 29 años. La creciente demanda de estos licenciados en disciplinas emergentes, como análisis de datos, big data e inteligencia artificial, y el atractivo salarial de sectores empresariales, como el sector tecnológico, banca y finanzas, consultoría o informática, está dejando a las escuelas sin docentes de estas disciplinas.
Frente a todo esto, los últimos análisis promovidos por la Fundación SM también apuntan a una situación global de desgaste del profesorado. Dos de cada cinco docentes afirman vivir su trabajo con distanciamiento, lo cual se refleja en que el 47% se mantiene en una posición neutral ante la posibilidad de abandonar la docencia. Por otra parte, uno de cada tres docentes ha padecido falta de ilusión, y dos de cada cinco, síntomas compatibles con agotamiento, ansiedad y depresión.
La falta de motivación y la dificultad para interesar al alumnado son dos de las cuestiones que presentan más problemas para el profesorado.
Decálogo para transformar la educación bajo el impulso de los equipos docentes
La Fundación SM, el Equipo Especial sobre Docentes y la UNESCO han querido contribuir a la transformación y revalorización de la profesión frente al reto de la escasez mediante una conversación abierta y reflexiva entre los integrantes de la comunidad educativa.
A partir de ello, han publicado conjuntamente el Decálogo de condiciones para transformar la educación bajo el impulso de los equipos docentes, que aboga por un amplio pacto social que respalde el trabajo docente, ofreciendo las diez orientaciones prácticas para hacer más atractiva la profesión, abordando también la creación de condiciones necesarias para lograr una educación inclusiva, de calidad y a lo largo de la vida.
Estas son cuidar el bienestar integral de los docentes, mejorar sus condiciones de trabajo, reforzar el acompañamiento psicopedagógico, crear una cultura colaborativa, apoyar su autonomía, favorecer un clima adecuado para el desarrollo de los procesos de enseñanza-aprendizaje, crear un modelo de desarrollo profesional que atraiga, forme y retenga a los mejores docentes, cuidar que los salarios sean acordes con la responsabilidad, establecer políticas de equidad de género y de diversidad cultural y propiciar una mayor implicación de los equipos docentes en la estrategia educativa, tanto en las decisiones de centro como en el diseño de políticas educativas de mayor alcance, mediante el diálogo social.